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Nuestra historia

L’Apan

APAN es la Asociación Protectora de Animales de la comarca de la Anoia. Una organización no gubernamental que fue creada para luchar contra el abandono y maltrato de los animales. Con pocos recursos económicos y financiada mayoritariamente mediante donativos de sus socios y alguna que otra esporádica subvención gubernamental.

Todo empezó en Septiembre de 1997, cuando Dolors García y un grupo de no más de 5 personas decidieron, al saber de una perrita que daba vueltas por las calles de Igualada y que estaba a punto de dar a luz, buscar otro futuro para los animales abandonados … que hasta ahora era el sacrificio.

Se convenció al Ayuntamiento de Vilanova del Camí para que cediese las instalaciones de la antigua perrera, y Vicky (este fue el nombre del primer perro de APAN) pudo tener sus cachorros en un lugar seguro. Junto con Vicky, 3 perros que estaban en la antigua perrera y que iban a ser sacrificados en breve, pudieron ser salvados. Vicky, sus cachorros, la Negrita, el Frisky y la Tammy, encontraron una familia que los adoptó y los amó, en lugar de morir de manera miserable.

En los siguientes 6 años, muchos otros perros pasaron por las instalaciones de Vilanova del Camí y encontraron sus respectivas familias que los adoptaron. Desgraciadamente alrededor de 2001 y presionados por el Ayuntamiento de Vilanova del Camí que quería otra vez las instalaciones para otras actividades, nos vimos forzados a buscar una nueva ubicación.

El que en un principio parecía una calle sin salida, fue el puente para realizar el gran proyecto que actualmente estamos gestionando. Gracias a la Familia Casals, que cedieron 4,5 hectàreas rurales en la cima de una colina en el término de Ódena, se comenzó a perfilar el actual refugio con una capacidad de 65 a 150 perros y unos 30 gatos.

En Octubre de 2002 y gracias al esfuerzo de miembros de la protectora y voluntarios, se comenzaron a construir las actuales instalaciones. Finalmente, en el mes de Marzo de 2003 se hizo el traslado de los animales de la antigua perrera de Vilanova del Camí al actual refugio de Ódena, lo que fue todo un éxito. Más de 70 coches formaron una caravana, cada uno de ellos llevaba de uno a dos perros. Una vez en Ódena, los animales fueron ubicados en el sitio donde a partir de ahora vivirían. Muchos medios de comunicación se hicieron eco y a partir de entonces ha continuado siendo una lucha diaria para tirar adelante el refugio y asegurar el bienestar de nuestros animales durante su estancia temporal en el refugio, pues la finalidad es la de encontrar para cada uno de ellos la familia adecuada que los cuidará y amará como un miembro más de la familia